El automasaje es método de tratamiento que se basa en la aplicación de técnicas de masaje en uno mismo. Sus beneficios son similares a los del masaje tradicional, sólo que los resultados que se obtienen son limitados. Esto es debido en gran parte a la dificultad de alcanzar algunas regiones del cuerpo como es el caso de la espalda, así como la limitación para efectuar algunas técnicas o mantenerse en una postura completamente relajada.

Los masajes no solo nos relajan, también nos ayudan a prevenir y rehabilitar todo tipo de lesiones.

¿En qué casos se recomienda practicar un automasaje?

Este tipo de terapia es beneficiosa cuando se necesita obtener un efecto inmediato. Principalmente y tras el inicio de un dolor de origen muscular, o bien cuando se sufre algún tipo de lesión.

En líneas generales un automasaje es de gran ayuda en los siguientes casos:

  • Tensión muscular relacionado con un esfuerzo postural. Esto ocurre por mantener una determinada postura por tiempo prologado. Un músculo puede tensarse incluso si esta postura es correcta.  Es muy común al trabajar en el ordenador o permanecer de pie mucho tiempo.
  • Alivio del dolor en lesiones como los esguinces y tendinitis cuando estas sean leves.
  • Cuando se busca disminuir la hinchazón ocasionada por retención de líquidos en los tejidos. Aquí se emplean técnicas distintas como es el caso del drenaje linfático.
  • Para mejorar la circulación local.
  • Como terapia para “despegar” una cicatriz de la piel adherida a planos profundos, en especial cuando se trata de una cicatriz hipertrófica o queloide.
  • En lo casos que se requiera disolver los nudos dolorosos localizados en los músculos.

Cuidados antes de iniciar un automasaje

Es importante observar algunas recomendaciones para sacarle un mayor provecho al automasaje y evitar lesiones o complicaciones, estas incluyen.

  • Desnudar la zona a trabajar, esto facilita la aplicación del masaje. También puede aplicarse un automasaje sobre la ropa.
  • Limpiar previamente el lugar donde de va a masajear.
  • Evitar hacer masajes sobre zonas afectadas por heridas, ulceras o lesiones de la piel.
  • Antes de iniciar masaje aplicar calor local. El calor es más beneficioso cuando es húmedo. Por tal razón la mejor forma de aplicar calor es con una toalla pequeña humedecida en agua tibia. Si va a usar una manta eléctrica envuélvala en una toalla mojada.
  • Durante el masaje, procure tener sus manos limpias y no usar prendas como anillo, pulseras o relojes que puedan lastimarlo.
  • Para que sus manos se deslicen mejor y no haya fricción use una crema. La mejor opción es el aceite cremoso o en su defecto una crema combinada con un aceite esencial. Además, debe aplicarse una pequeña cantidad para que los dedos no resbalen de forma excesiva.
  • Una vez terminado el masaje, seque el área. Cuando se busca aliviar el dolor producido por un traumatismo, puede aplicarse frío local sobre la zona adolorida una vez terminado el masaje.
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¿Cómo hacer un automasaje?

Aplique crema en sus manos y trabaje cada zona con la mano contraria. Si va a trabajar el cuello comience por la base del cráneo, detrás de las orejas. A partir de allí se hacen movimientos suaves y repetidos hacia la línea media y luego en sentido descendente a los lados de la columna. Acto seguido se pueden extender los movimientos hacia el hombro y el pecho.

En el caso de los miembros superiores, se inicia en el hombro y se efectúan los movimientos hacia el codo y de este hacia la muñeca. Durante los movimientos se recomienda seguir el trayecto de los músculos, en especial bíceps, tríceps y epicondíleos (estos últimos van desde la parte externa del codo a la cara posterior de la muñeca). Las manos también se pueden masajear, primero la palma de las manos con movimientos circulares y luego cada dedo finalizando con estiramientos suaves de estos.

La parte baja de la espalda se masajea de arriba hacia abajo y a los lados hacia el abdomen. El masaje de esta región suele involucrar la zona de los glúteos.  Esto es de gran ayuda en el caso de dolor tipo ciática.  Muchas veces este tipo de dolor es originado por la tensión de un músculo ubicado en esta región conocido como músculo piramidal.

En el caso de los miembros inferiores se pueden masajear los muslos en toda su circunferencia al igual que las piernas, aquí los movimientos son suaves y repetitivos hacia abajo y siguiendo el trayecto del músculo.

Los pies son un sitio en donde el masaje resulta particularmente beneficioso. Allí el masaje debe abarcar el tobillo, el antepie, la planta del pie y los dedos.  En la planta del pie se ubica profundamente una membrana gruesa formada principalmente por colágeno conocida como fascia plantar, esta suele inflamarse o desgarrarse ocasionando dolor. En estos casos se recomienda masajear desde la base de los dedos hacia el talón y estirar los músculos de la parte de atrás de la pierna lo que se logra flexionando el tobillo.

Los movimientos de las manos deben ejercer una presión suave. Deben hacerse de forma cíclica repetida e incluir movimientos circulares, especialmente sobre los puntos dolorosos o los nódulos contenidos en los músculos.

Automasaje

Automasaje descontracturante

Es quizá el tipo de automasaje que más se practica.  Se usa para relajar músculos contraídos y dolorosos.  Esta técnica suele combinar algunos estiramientos y la aplicación de presión en puntos dolorosos.

Se aplica principalmente en el cuello, parte alta de la espalda a nivel de los músculos trapecios, en los hombros para aflojar el supraespinoso involucrado en las lesiones del manguito rotador, en los músculos de los brazos como los bíceps, en los músculos de las piernas, sobre todo de la zona posterior como los isquiotibiales y gemelos, así como en la planta del pie para aliviar el dolor producido por fascitis plantar.

En este video podrás observar la técnica de automasaje descontracturante explicada por un fisioterapeuta.

Automasaje reductor

Este tipo de masaje se suele aplicar sobre le abdomen, caderas y muslos.  Su objeto es disminuir medidas y los depósitos de grasa localizados. Se efectúa haciendo círculos superficiales y posteriormente círculos con los nudillos y luego con los puños ejerciendo presión firme en la zona.  Estas maniobras se alternan con la compresión con los dedos haciendo pinza. Lo que lo diferencia de otros masajes es la presión y la velocidad que ayudan a generar calor.  Se debe aplicar tanto en el abdomen como a los lados y hacia la espalda.

Hay mucha controversia sobre la efectividad de los masajes reductores.  Estos realmente ayudan a movilizar depósitos de agua y a moldear pero no tienen ningún efecto sobre la grasa.  Las moléculas de ácidos grasos contenidas en las células adiposas solo pueden eliminarse cuando son consumidas para producir energía, lo que ocurre cuando se hace ejercicio.

Automasaje reafirmante

Se puede efectuar en cualquier zona del cuerpo.  Los automasajes reafirmantes más usados son el automasaje reafirmante facial y el automasaje para levantar glúteos.

Los masajes faciales buscan mantener la firmeza en los músculos del rostro, aunque también contribuyen con la elasticidad de la piel lo que brinda un aspecto más joven.  Esto en parte es debido a que el masaje aumenta la circulación local permitiendo una mayor oxigenación y nutrición de los tejidos.  También se ha evidenciado que es capaz de estimular la producción de colágeno.  Estos masajes se realizan aplicando círculos y pequeños golpes con la yema de los dedos.  Deben practicarse en la frente, mejillas, surcos nasogenianos y en la zona de la papada, conviene efectuarlos usando cremas hidratantes o antiarrugas a base de colágeno, elastina o acido hialurónico.

Automasaje circulatorio

Este tipo de masaje es de gran ayuda para aliviar las piernas cansadas.  Es útil cuando hay retención de líquidos especialmente a nivel de los tobillos.  Consta de movimientos efectuados con una presión muy suave que van de abajo hacia arriba, es decir, del tobillo hacia la rodilla.  El masaje debe ser hecho con ambas manos alternando una con otra.  Esto moviliza los líquidos pasándolos al sistema linfático desde donde pasaran a la circulación general para eliminarse a través del riñón por la orina.  Un dato interesante es que cuando este tipo de masaje se realiza de forma adecuada se producen ganas de orinar.

¿Cuándo no es recomendable un automasaje?

El automasaje debe ser evitado en algunos casos.  Principalmente cuando existen lesiones deportivas importantes en las que hay desgarro de alguna estructura (ligamento, tendón o músculo), así como en el caso de una articulación inestable.

Igualmente cuando existen lesiones de la piel no debe ser aplicado ya que hay el riesgo de abrir la herida con lo que puede haber sangrado o se pudiera incluso desarrollar una infección.

Otra condición en la que no se debe efectuar es sobre zonas en las que existan venas varicosas.  Es posible que las venas dilatadas contengan trombos en su interior. Estos pueden desprenderse y viajar en el torrente sanguíneo produciendo un embolismo.

En el caso de lesiones o zonas en las que exista alguna afección es conveniente consultar a un especialista sobre la posibilidad de masajear esa zona y los cuidados a tener durante el masaje.

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