Los masajes son una terapia muy demandada. Basta sentirse algo tenso, cansado o agobiado para que se nos venga a la cabeza la idea de que necesitamos un buen masaje. Existen distintas técnicas para aplicarlo, por lo que existen varios tipos de masajes, de lo que dependerán sus beneficios.

Es una técnica de curación milenaria, en los textos médicos antiguos se hablaba del masaje como un mecanismo para aliviar las dolencias del cuerpo y alejar malos espíritus que eran considerados como las causas de la enfermedad para aquel momento.

Los masajes, no solo nos relajan, también nos ayudan a prevenir y rehabilitar todo tipo de lesiones.

Cómo actúan los masajes

Los beneficios de los masajes se originan mediante el principio de hiperestimulación. Cuando se produce una estimulación prolongada, se activan mecanismos protectores cuya finalidad es bloquear las sobrecargas sensoriales lo que lleva a que ocurra un estado de relajación. Algo similar sucede al aplicar frío, calor, electricidad o digitopuntura. En el caso de ser aplicado sobre zonas en donde existen contracturas o tensión muscular se logra relajar el músculo y aliviar el dolor.

El masaje origina una sensación de bienestar general, que es tanto subjetiva como objetiva. Es innegable el hecho de que después de un masaje puede haber un estado de relajación que incluso lleve al sueño.

Tipos de masajes

Aunque el término masaje sea usado ampliamente, esta práctica ha experimentado a lo largo del tiempo modificaciones que le han llevado a adoptar características particulares que derivan en una gran cantidad de distintos tipos de masajes.

Muchos de ellos mantienen el trabajo manual sobre el cuerpo, algunos se limitan a contactos específicos con algunas regiones, mientras que otros abarcan elementos más holísticos involucrando el aspecto psicológico del individuo. En todo caso, el masaje busca siempre el mismo fin: recuperar la salud y alcanzar un estado de bienestar.

Tipos de masajes

I. Masajes terapéuticos

Los masajes terapéuticos son un tipo de masajes que se emplea con el fin de obtener un efecto sobre afecciones de específicas de la salud, principalmente afectaciones del sistema músculo esquelético como las contracturas, adherencias o acumulación de líquidos en los tejidos.

Masaje descontracturante

El masaje descontracturante, conocido también como masaje terapéutico, lleva consigo una serie de beneficios producto de la movilización de los tejidos. Este masaje ayuda a liberar la tensión muscular, al actuar sobre puntos endurecidos o contracturas, tendones inflamados y estructuras adheridas o pegadas entre sí.

Otro beneficio es su efecto estimulante sobre el flujo sanguíneo mejorando la circulación a los tejidos, lo que permite que estos tengan tanto una mejor oxigenación como un mejor aporte de nutrientes. Igualmente se favorecen los procesos de excreción de sustancias de desechos que se acumulan tanto en el músculo como en los tejidos que lo rodean.

Este masaje es una herramienta que permite aliviar el dolor, disminuir la inflamación, recuperar el movimiento, drenar líquidos acumulados e incluso reparar lesiones como las distensiones y desgarros musculares. El masaje descontracturante es un tipo de masajes incluido como uno de los elementos que se llevan a cabo durante una sesión de rehabilitación.

Masaje quiropráctico

Esta técnica aunque se denomina masaje, no consta de los movimientos propios de masaje tradicional.  En esta terapia más que aplicar masajes, se llevan a cabo movilizaciones de estructuras como músculos y en especial las articulaciones.

El masaje quiropráctico busca alinear, o volver a colocar en su normal posición, estructuras que se encuentran desplazadas. Este desplazamiento origina tensiones que llevan a que aparezca dolor o molestias como la limitación para llevar a cabo algunos movimientos.

Ten presente que:
Este tipo de masajes debe efectuarse sólo en manos expertas, ya que una movilización inadecuada puede originar lesiones graves.

Drenaje linfático

El drenaje linfático es un tipo de masajes muy específico el cual busca ayudar a drenar los líquidos acumulados en el cuerpo. Este masaje es muy útil en ciertas condiciones:

Problemas venosos

Las venas cuentan con un sistema de válvulas ubicados en su interior que permiten que la sangre no se devuelva  en sentido contrario, sino más bien fluya siempre hacia adelante, hacia el corazón. Cuando las venas de dilatan y aumentan su diámetro por condiciones como las varices, este sistema valvular se vuelve insuficiente lo que hace que la sangre no fluya bien y se acumule. Esto lleva a la aparición de hinchazón en los tobillos que suele ocurrir por lo general al final de la tarde. Estos líquidos acumulados pueden movilizarse con el drenaje linfático.

Daño al sistema linfático:

El cuerpo cuenta con un sistema de drenaje llamado sistema linfático. Este recoge el líquido acumulado en los tejidos y lo lleva a la circulación venosa. Algunas condiciones hacen que el sistema linfático se obstruya favoreciendo la acumulación de líquidos en los tejidos. Esto ocurre como consecuencia de enfermedades como la erisipela, flebitis, tromboflebitis o cuando los ganglios se retiran del cuerpo. Lo que es común en las cirugías para retirar tumores cancerosos. Como en el caso del cáncer de mama que hace que ocurra hinchazón en el brazo del mismo lado del tumor.

Tratamiento de la celulitis:

La celulitis es un trastorno en el que se retienen algunos líquidos en el tejido graso. Pincipalmente a nivel de los glúteos y los muslos, dando un aspecto poco estético. El drenaje linfático ayuda a mejorar la piel, disminuyendo los hoyuelos típicos de las celulitis.

Masaje reductor

El masaje reductor es uno de los masajes más demandados por personas que quieren bajar de peso y moldear áreas como la cintura.  Se basa en la manipulación de las zonas de acumulo de grasa con cierta fuerza con la finalidad de movilizar y disolver estos depósitos.  La movilización mecánica de la grasa no tiene ninguna influencia en su metabolismo, por lo que masajear este tejido no hace que desaparezca.  Los efectos que se pueden obtener son escasos y se deben más bien a la movilización de líquidos que se encuentren acumulados en estos tejidos y no a que la grasa “se disuelva”.  La única forma de disminuir los depósitos de grasa del organismo es a través de señales hormonales y bioquímicas que estimulen su uso para generar energía, lo cual se consigue solo con dieta y ejercicio.

II Masajes relajantes

Los masajes relajantes son quizá el tipo de masajes más placenteros.  Nos referimos a ellos al pensar en que necesitamos un buen masaje.  Si bien la idea es disminuir la ansiedad y el estrés, hay otros beneficios adicionales de este tipo de masajes para la salud tanto física como mental.

Masaje anti estrés

Uno de los principales usos de masaje anti estrés es eliminar el estrés o sus efectos dañinos en el organismo.  Especialmente a nivel del sistema inmunológico que es el encargado de las defensas frente a los microrganismos capaces de producir enfermedades, así como frente a condiciones graves como el cáncer.

Además de los movimientos de las manos sobre los músculos, se efectúa llevando a cabo de forma simultánea un proceso de relajación, meditación o visualización guiada, en el que se trabaja también la respiración.

Tipos de masajes

Masaje holístico

En esta técnica existe un enfoque distinto. El masaje holístico busca trabajar tanto el cuerpo como la mente, para relajar a la persona y ayudarla a alcanzar un estado de armonía y equilibrio.

El masaje holístico puede efectuarse en un ambiente que incluya música relajante, aromaterapia e incluso cromoterapia, para poder abordar también aspectos de tipo sensorial. Esta técnica se complementa con algunas terapias alternativas relacionadas con centros energéticos del organismo como los chacras.

Masaje plus

Este tipo de masaje es una técnica combinada en la que se integran gran cantidad de elementos de otros tipos de masajes, aplicados en un ambiente armónico con la finalidad de llevar al individuo a un estado de relajación. Es un paso más allá del masaje holístico ya que incluye técnicas que movilizan las energías así como algunas movilizaciones del masaje descontracturante.

III. Masajes que trabajan sobre la energía

Las terapéuticas antiguas tienen en común que proponen que el organismo debe mantener un equilibrio armónico y la afectación de ese equilibrio es lo que origina la enfermedad. Una forma de recuperar ese equilibrio es permitiendo el normal flujo de la energía a través del cuerpo, siendo el masaje una de las formas de lograrlo. En este sentido, tres culturas milenarias, la japonesa, la china y la hindú cuentan con masajes que buscar recuperar esta armonía:

Masaje shiatsu

El masaje shiatsu es una terapia de origen japonés. Se basa en la aplicación de presión en puntos específicos del cuerpo con los dedos pulgares mientras se efectúa el masaje. En algunas localizaciones se puede presionar con la mano, los puños, codos o incluso las rodillas del terapeuta. Esta técnica tiene un principio similar al de la acupuntura.  Se busca permitir el normal flujo de energía por el cuerpo con el fin de recuperar el equilibrio, lo que finalmente influye en el funcionamiento de los órganos.

Masaje con ventosas

La medicina tradicional china complementa el masaje con la aplicación de un estímulo de succión sobre diversas zonas del cuerpo con el fin de armonizar la energía. Esta succión se lleva a cabo con elementos llamados ventosas que originalmente eran de bambú, pero luego se han fabricado en distintos materiales como el plástico, vidrio, cerámica, etc.  Las ventosas se aplican sobre la piel y se hace succión (bien sea de forma mecánica o usando fuego), lo que hace que la piel debajo de ella ascienda lo que relaja la musculatura, mejora el flujo de sangre e incluso alivia e dolor.

Masaje ayurveda

Es una técnica que se basa en el mismo principio energético, sustentada en la Ayurveda, ciencia de la curación desarrollada en la India. Plantea que hay diversos tipos de energía, de acuerdo con la constitución de cada individuo polo que las técnicas de masaje varían según cada tipo de estructura corporal.

IV. Masajes que actúan sobre zonas reflejas

Algunas doctrinas plantean que existe relación entre los diversos órganos y estructuras del cuerpo con zonas reflejas específicas localizadas en lugares distantes a los mismos.  Esta relación permite que la falla en un órgano se manifieste por molestias en puntos distantes, e igualmente que al trabajar las zonas refleja se pueda corregir la falla en cuestión.  Varias técnicas de masaje se sustentan en esta hipótesis que es la base de terapias milenarias como la acupuntura.  Los tipos de masajes que comparten este principio son la reflexología y el masaje metamórfico.

Reflexologia

La reflexología es una técnica en la que se plantea que existen zonas reflejas que se relacionan con los órganos y estructuras internas a nivel de las plantas de los pies, palmas de las manos e incluso en el lóbulo de las orejas.  La inspección de los pies puede poner en evidencia puntos dolorosos que son reflejo de afectaciones que son específicas para cada región de la planta del pie.  La manipulación de estos puntos con masaje y estiramientos ayuda a liberar tensiones y a mejorar su funcionamiento.

Masaje metamórfico

Esta técnica consiste en la realización de un masaje especial en la cabeza, manos y pies que tiene como finalidad llevar a un estado de relajación al liberar los estados de tensión emocional producto de situaciones que se originaron en la etapa prenatal.  Se basa en el principio de que los fenómenos ocurridos durante la gestación dejan su huella en zonas reflejas, como las existentes a nivel de la planta de los pies.

Y, por lo tanto, el trabajo en esta zona ayuda a liberar los bloqueos en los sistemas energéticos que pudieron originarse incluso antes del nacimiento. Por ello, se denomina metamórfico, ya que plantea que debe ocurrir una metamorfosis completa del individuo para alcanzar la sanación.

Automasaje

El automasaje es una técnica en la que una persona se aplica el masaje a sí misma. Se usa principalmente para tratar zonas dolorosas o tensas, empleando técnicas del masaje descontracturante. Sin embargo, un automasaje puede efectuarse usando varias de las técnicas de los distintos tipos de masajes anteriormente descritas.

Durante un automasaje es posible usar cualquier técnica de masaje solo que se tendrá la limitación de no poder masajear zonas como la espalda por la dificultad en acceder a ella. Es posible hacerse un automasaje descontracturante en el cuello, hombros o músculos de las piernas, hacerse un drenaje linfático en las piernas o en un brazo, practicarse un masaje metamórfico o un masaje reflexología en los pies o incluso un masaje shiatsu, ayurveda o con ventosas.

Si quieres aprender cuando y como hacerte tu propio masaje, en este enlace te enseñamos:

Automasaje, Aprende cuándo y cómo hacerlo correctamente

En el vídeo vídeo de debajo también puedes aprender las nociones básicas para un automasaje en el cuello.

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