Una tendinitis es un trastorno caracterizado por la inflamación de un tendón.  Estos ligamentos a su vez son un tejido fibroso y muy resistente mediante el cual los músculos se insertan en los huesos. Estas estructuras están constituidas principalmente por colágeno. Los tendones pueden verse afectados por situaciones como los esfuerzos, traumatismos o movimientos repetitivos.

Cuando un ligamento se inflama se producen molestias como dolor, enrojecimiento y aumento de volumen de los tejidos que lo rodean.  Es posible que la lesión vaya más allá de una simple inflamación y sea tan compleja como un desgarro parcial o total de sus fibras, en este caso se produce además un hematoma en la zona afectada.

Tendinitis como lesión deportiva

Los ligamentos pueden verse afectados con frecuencia producto de la actividad física y deportiva intensa o cuando se emplea una mala técnica. Constituyen la lesión deportiva más frecuente, estimándose que alcanzan a representar el 30% de todas.

Los atletas bien entrenados suelen desarrollarla producto de situaciones como el sobre entrenamiento.  En el caso de los aficionados, o personas que realizan actividad física sin un entrenamiento adecuado, las afecciones ocurren por someter al tendón a esfuerzos para el que no estaba preparado.

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Tendinitis como enfermedad profesional

Las afecciones de los ligamentos también pueden ocurrir en el contexto de diversos tipos de actividades laborales y convertirse en una enfermedad ocupacional. Especialmente cuando se presentan en las manos, muñecas y en el hombro.

Muchas veces los trabajadores que ejecutan tareas que involucran movimientos repetitivos, como la manipulación de herramientas, trabajo en líneas de ensamblaje, personal de mantenimiento y limpieza, obreros e incluso los músicos pueden desarrollarla.

 ¿Qué hacer en caso de una tendinitis?

El dolor producido por esta afección es por lo general agudo. Suele ser intenso e ir disminuyendo en la medida que se resuelve la afección que le dio origen. Las medidas a adoptar son las siguientes:

  • Inmediatamente después de iniciarse la contusión es importante detenerse, continuar el movimiento puede llevar a que se agrave.
  • De ser posible debe inmovilizarse la zona adolorida.
  • Aplicar frio local.
  • Puede usarse un anti inflamatorio tópico sobre la zona. Pueden ser útiles los preparados en crema o en gel a base de diclofenac, ketoprofeno o incluso de remedios homeopáticos como el árnica.
  • En caso de que haya aumento de volumen importante en la zona, un hematoma muy extenso o limitación para realizar los movimientos debe acudirse al médico. Es posible que amerite tratamientos como la fisioterapia o una medicación para aliviar el dolor.

Qué es mejor para aliviar una tendinitis: ¿Frío o calor?

Inmediatamente tras la contusión, la primera medida a emplear es el la aplicación de frío local.  Para ello, puede masajearse la zona con hielo o aplicar una compresa de gel frío por un lapso de 15 minutos cada 4 horas.

Transcurridas las primeras 48 horas se puede comenzar a usar calor.  Preferiblemente calor húmedo con una compresa humedecida en agua caliente.  Esta se debe aplicar por espacio de 10 a 15 minutos varias veces al día. Una vez que se inicia la terapia con calor debe tenerse cuidado de no colocarlo inmediatamente después de aplicar analgésicos en crema para evitar lesiones en la piel.

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Cuánto tarda en curar una tendinitis

Estas suelen tener una duración variable. Dependerá de la magnitud del golpe y su localización. Otros factores que tienen impacto sobre su duración son si se cumple un tratamiento adecuado y si ha habido lesiones previas en el ligamento afectado.

Cuando no se cumple el reposo de forma correcta tarda en recuperarse o incluso puede agravarse.  Esto puede prolongar la convalecencia o incluso aumentar el riesgo de que los síntomas se mantengan en el tiempo y la afección se vuelva crónica.

  Cuánto dura el reposo por una tendinitis

Tras la afección suele indicarse permanecer en reposo por un lapso de 21 días. Dicho espacio de tiempo es suficiente para que se resuelva la inflamación en los casos no complicados que no ameriten tratamiento con cirugía.

En el caso de afeccones de mayor gravedad como cuando existe desgarro o ruptura del ligamento, así como afectaciones asociadas en otros tejidos la duración del reposo pudiera ser mayor, dependiendo de la evolución de cada caso.

 ¿Cómo se trata una tendinitis?

Inmediatamente tras ocurrir la contusión es importante la ejecución de las medidas ya descritas.  Estas deben ser adoptadas en el mismo lugar en el que ocurrió.

Más allá de estas medidas iniciales, cuando se hace necesaria la evaluación médica, se instaura un tratamiento que puede incluir:

  • Medicación. Es de gran utilidad el uso de medicamentos del tipo anti inflamatorios.  Estos combaten las molestias además de los otros síntomas asociados.  Si el dolor es muy intenso se pueden indicar analgésicos más potentes. En el caso de afecciones muy inflamadas o asociadas a alguna estructura nerviosa, deben usarse fármacos del tipo esteroides.
  • Aparatos ortopédicos. Puede ser necesario el uso de implementos que ayuden a inmovilizar la zona afectada como las férulas.
  • La terapia física es sumamente importante para aliviar el dolor, disminuir la hinchazón y recuperar la movilidad de la estructura afectada.
  • Cirugía. La cirugía puede ser necesaria para reparar un tendón dañado por una ruptura o desgarro, así como por los cambios que produce una tendinitis crónica.

Tipos de tendinitis

Estas lesiones pueden ser de varios tipos.  A continuación se describe su principal clasificación.

Tendinitis aguda

Corresponde a las que una vez iniciadas se solucionan por completo.  Son la forma más común y muchas veces se resuelven por completo sin necesidad de un tratamiento específico.

Tendinitis crónica

Este trastorno ocurre cuando el dolor y la hinchazón del ligamento se prolongan en el tiempo más allá de seis meses.  En este caso ocurren cambios en la estructura de tipo degenerativo por lo que suele denominarse tendinosis.

Tendinitis calcificada

Es también conocida como tendinitis cálcica, se caracteriza porque la hinchazón favorece la aparición de depósitos de calcio, lo que lleva a la calcificación del mismo.  Esta condición es más común en la tendinitis del hombro (o del maguito rotador) y la aquilea.  La calcificación produce más inflamación y por ende más molestias, afectando la movilidad.  La única forma de eliminar estos depósitos de calcio es empleando ondas de choque, en algunos casos es posible que desaparezcan de forma espontánea.

Tendinitis de los miembros superiores

Tendinitis en el hombro

El hombro es la articulación con mayor rango de movimientos.  Es una estructura compleja en la que intervienen varios ligamentos, que además se encuentra revestida por un grupo de tendones que se distribuyen alrededor de la unión del húmero con la escapula formando la estructura conocida como manguito rotador, que le brinda la capacidad de rotación al hombro.  La inflamación de estos ligamentos origina tendinitis del manguito rotador.

También es posible que se inflame solo uno de ellos, produciéndose así la tendinitis del supraespinoso que suele acompañarse por el compromiso de otro tendón que también produce molestias dolorosas en el hombro conocido como tendinitis del bíceps o de la porción larga del bíceps, en segundo lugar en frecuencia se encuentra la tendinitis del infraespinoso, tendón que también forma parte del manguito rotador del hombro.

Tendinitis del bíceps

El bíceps es un músculo ubicado en la cara anterior del brazo.  A nivel del hombro se inserta en la escapula y en el humero mediante dos tendones, a nivel del codo se inserta en el radio. La tendinitis bicipital es la principal tendinitis del brazo.  Puede afectar a cualquiera de los ligamentos de inserción de musculo bíceps, originando dolor en la cara anterior del hombro o en la cara anterior del codo que exacerba con los movimientos de flexión del antebrazo o del hombro.

Tendinitis del antebrazo

En el caso  del antebrazo pueden afectarse los tendones ubicados en su parte interna o externa. También son conocidas como tendinitis del codo. Las tendinitis de la parte externa se conocen como epicondilitis lateral o codo del tenista.  Esta afección ocurre al hacer movimientos que lleven la palma de la mano hacia adelante.  Las lesiones de la cara interna o epicondilitis mediales (antiguamente denominadas epitrocleitis) son comunes en el golf, de allí que hayan sido denominadas codo del golfista, son debidas a los esfuerzos al cerrar el puño.

Tendinitis en la muñeca

La muñeca es asiento frecuente de lesiones, en especial por esfuerzos o por traumatismos directos.  Las principales tendinitis dolorosas en la muñeca son la tendinitis del cubital anterior y del cubital posterior.

Tendinitis del cubital anterior

Es debida a la hinchazón al tendón del musculo cubital anterior.  Este trastorno origina dolor en la cara anterior de la muñeca.  Se debe a la realización de esfuerzos al flexionar la muñeca propios de actividades deportivas como el tenis y el bowling.

Tendinitis del cubital posterior

En este caso se ve afectado el tendón del musculo cubital posterior. Es una lesión que produce dolor en la cara dorsal o posterior de la muñeca.  El mecanismo de esta lesión es la extensión forzada y repetitiva de la muñeca, es común en personas que juegan basquetbol.

Tendinitis mano

La mano es asiento de una gran cantidad de tendones que provienen de músculos originados en el antebrazo, así como de músculos cortos que se originan dentro de la misma conocidos como músculos intrínsecos.  Las tendinitis de la mano son debidas a la afección de estos últimos.  Esta lesión es común en personas que deben realizar esfuerzos o actividades que impliquen flexionar los dedos de forma repetitiva. 

Este tipo de tendinitis puede observarse en deportistas que practican alpinismo por la actividad de la mano durante la escalada.  También, es una afección común en los músicos que tocan instrumentos como el piala guitarra

Tendinitis de D’Quervain

Se trata de una tendinitis del pulgar, específicamente del tendón del músculo extensor del pulgar.  Esta lesión produce dolor en la cara dorsal del dedo pulgar y en la muñeca.  Esta lesión es muy común y se debe al sobre uso del pulgar al llevar a cabo movimientos repetitivos como el efectuado al chatear.  También es frecuente en artesanos, orfebres y personas que llevan a cabo actividades con las manos como las amas de casa y los jardineros.

Tendinitis de los miembros inferiores

Tendinitis de cadera

La cadera es una región en la que se ubica la articulación del hueso de la cadera o hueso coxal y el fémur. Próximo a la articulación se ubican los tendones de los músculos de la región glútea, que son el glúteo mayor, glúteo medio y glúteo menor.  La inflamación de los tendones de los músculos glúteos origina la tendinitis de la cadera o tendinitis glútea, caracterizado por dolor en la cara lateral de la cadera que exacerba al estar de pie y al acostarse sobre ese lado.

Esta lesión es común en prácticas deportivas que ameriten sobrecarga en posiciones en donde se llega a los grados máximos de movimiento de la articulación como el yoga, gimnasia y las artes marciales, también es común en los ciclistas.

Tendinitis aductores

También llamada tendinitis inguinal afecta a los músculos aductores.  Estos se ubican en la cara interna de los muslos, van desde el pubis al fémur.  Su función es juntar las dos piernas llevándolas a la línea media, de forma tal que se unan las rodillas.  Cuando este movimiento se efectúa de forma brusca se inflama el tendón mediante el cual se insertan a nivel del pubis, produciendo molestias dolorosas a ese nivel y en la parte interna del muslo. Es una afección muy frecuente en los futbolistas. También se desarrolla cuando hay un desbalance entre el desarrollo muscular de los aductores y de los músculos abdominales, en este caso se denomina pubalgia.

Tendinitis de los isquiotibiales

Los músculos isquiotibiales se ubican en la parte posterior del muslo. Se insertan tanto en la pelvis, cerca del pliegue del glúteo como a ambos lados de la rodilla.  Estos músculos permiten extender la cadera y flexionar la rodilla, movimiento que es efectuado en actividades como correr a máxima velocidad como en el atletismo y en el futbol.

Tendinitis de la rodilla

La articulación de la rodilla está rodeada por una serie de tendones que pueden verse afectados por distintos tipos de sobrecargas, dando así origen a las tendinitis de la rodilla que en realidad son un conjunto de trastornos que tienen características propias según en tendón afectado.

Tendinitis cuadricipital

Afecta al tendón de inserción del musculo de la parte anterior del muslo conocido como cuádriceps a nivel de la tibia, pasando por la rótula.  Esto produce un dolor muy intenso ubicado en la rótula o en la cara anterior de la rodilla. Esta lesión es debida a la sobrecarga de este tendón al efectuar cargas o tensión repetitiva cuando el cuádriceps son está lo suficientemente desarrollado para soportarlas.

Además, ocurre con mayor frecuencia en las actividades que generan impacto como correr o los deportes que se acompañen de saltos como basquetbol, voleibol, esquí y fútbol.

Tendinitis anserina o tendinitis de la pata de ganso

Este trastorno afecta a los tendones ubicados en la cara interna de las rodillas, que se insertan en la tibia formando una estructura que semeja la pata de un ganso, de allí este otro nombre por el que se conoce.  Es producto de sobrecargas en estos tendones, que ocurren por lo general en corredores y en personas con sobrepeso o con artrosis de la rodilla en la que existe deformidad en valgo (en esta deformidad al juntar las rodillas los tobillo quedan separados, debido a la desviación de las piernas hacia afuera).

Tendinitis rotuliana o tendinitis patelar

Se debe a la inflamación al tendón rotuliano o tendón patelar. Este tendón reviste a la rótula y se inserta en la cara anterior de la tibia, su función es contribuir a estirar la pierna.  Al ocurrir la afección, se produce dolor en la cara anterior de la rodilla, en especial al tocar la parte inferior de la rótula, estas molestias aumentan de intensidad al ponerse en cuclillas o al arrodillarse.

Se lesiona cuando ocurren sobrecargas en la zona anterior de la rodilla, como ocurre durante el levantamiento de pesas y en los que impliquen saltos como el basquetbol, de allí que la tendinitis rotuliana sea conocida como rodilla del saltador.

Tendinitis polítea

Esta afecta a los tendones localizados en la región popliute, que corresponde a la cara posterior de la rodilla. Es muy dolorosa y abarca la cara posterior y externa de la rodilla, que aumenta de intensidad al extender completamente esta articulación y al correr en descenso en pendientes.  Esta es común en corredores, llevándolos a que experimenten dificultad para alargar la zancada.

Tendinitis del tobillo y el pie

La articulación del tobillo puede verse afectada por los esfuerzos posturales originando lesiones en los tendones que la rodean. Por lo general el dolor de estas lesiones irradia hacia el pie.  Existen varios tendones que rodean a la articulación del tobillo y que pueden ser objeto de lesiones.

 Tendinitis del peroneo

Los músculos peroneos se ubican en la cara externa de la pierna.  Sus tendones se inician a nivel del tobillo, pasan por detrás del maléolo externo (prominencia en la cara externa del tobillo) para insertarse en el pie.  Estos se afectan por actividades en las que haya movimientos laterales que ameriten precisión así como cuando se amerite llevar el pie hacia afuera, como el tenis y el voleibol, también se lesionan con frecuencia en corredores.  Esta afección es dolorosa en la zona o cara externa del tobillo.

Tendinitis del tibial anterior

El músculo tibial anterior se localiza en la cara anterior de la pierna.  Su tendón se ubica en su parte inferior y se inserta en la tibia y en el pie.  Este músculo lleva a cabo los movimientos de flexión del pie (llevar el pie hacia arriba).  Se lesiona con frecuencia en los corredores, produciendo dolor en la parte anterior de la pierna y el pie que agrava al bajar escaleras o al caminar en pendientes.

Tendinitis del tibial posterior

El músculo tibial posterior se ubica en la parte posterior de la pierna, su tendón se origina cerca del tobillo pasando por detrás del maléolo interno (prominencia en la cara interna del tobillo) para insertarse en el pie.  Este músculo tiene como función llevar a cabo la flexión plantar del pie, es decir, llevar el pie hacia abajo y flexionar el pie llevando la planta hacia adentro. La lesión del tibial posterior produce dolor en la cara interna de la pierna y el tobillo.

Tendinitis aquiliana

Corresponde a la inflamación del tendón de Aquiles.  Esta es una estructura mediante la cual los músculos de la pantorrilla se insertan a nivel del talón, de allí que se trate de una tendinitis del talón.  Esta lesión produce dolor en la parte de atrás de tobillo, este se agrava al caminar y apoyar el pie.  Esta lesión es común tras un traumatismo directo a ese nivel, es común en los corredores y maratonistas, también es frecuente en mujeres que utilizan zapatos de tacón muy alto.

Tendinitis del pie

Tendinitis de los extensores del pie

También es conocida como tendinitis del empeine. La cara anterior del pie da paso a una serie de tendones que se dirigen a los dedos, su función es permitir que ocurra la extensión de los mismos, es decir, llevar los dedos de los pies hacia arriba.  Estos tendones se hinchan principalmente por sobrecarga al entrenar en el caso de corredores, en especial si usan sus zapatillas deportivas muy ajustadas. La hinchazón produce dolor localizado en la parte de arriba del pie, llamada empeine, este también puede ubicarse en la cara anterior del pie.

Tendinitis de los flexores del pie

Los músculos flexores del pie se ubican en la parte posterior de la pierna.  Sus tendones pasan por detrás de la prominencia interna del tobillo y luego alcanzan los dedos atravesando la planta del pie.  Estos tendones son los encargados de llevar los dedos hacia abajo para colocar el pie en garra.  Esta lesión es muy frecuente en los bailarines que deben permanecer en puntas. También, se conoce como tendinitis de la planta del pie.

Lesiones más habituales.

Dra. Maria Paz De Andrade

Médico y Blogger especialista en Medicina Interna y Terapia del Dolor. Director del centro El Bienestar, grupo medico multidisciplinario especializado en rehabilitación física y terapia del dolor.