Una luxación es una lesión en la cual los huesos, que deben estar alineados y juntos dentro de una articulación, se separan. Esto se debe a que uno de ellos se sale de su ubicación normal. Las Luxaciones también son conocidas con el nombre de dislocaciones. Este tipo de traumatismos, por lo general ocurren como consecuencia de un traumatismo directo sobre la articulación, aunque también pueden deberse a otras causas, en este caso por esfuerzos muy bruscos.

Luego de que se produce las luxaciones, ocurre la distensión o estiramiento de los ligamentos que forman las articulaciónes y que le dan estabilidad, por esta razón es más probable que una vez que se presente pueda ocurrir nuevamente.  Esto es lo que se denomina luxaciones recidivantes.

Vídeo:

Si no te apetece leer, puedes relajarte y ver el vídeo médico:

¿Por qué se producen las Luxaciones?

La pérdida de la alineación de una unión es una lesión que se relaciona con dos causas principales:

Alteraciones en las estructuras que forman la articulación

Los extremos de los huesos se ven rodeados de estructuras como los ligamentos y tendones que contribuyen a mantenerlos unidos. Cuando estos sufren torceduras, esguinces o desgarros, disminuye su capacidad de darle estabilidad a las uniones favoreciendo que ocurra dicha dislocación. Adicionalmente, es posible que se deban a causas relacionadas con el desarrollo de inflamación crónica de las articulaciones. Es común que ocurra en personas que sufren de artritis reumatoidea.

Traumatismo brusco sobre la articulación

Los traumatismos directos pueden producir fuerzas capaces de romper los elementos blandos que rodean la coyuntura o bien hacer que un extremo óseo se salga de su normal localización.

Por otra parte, existen luxaciones congénitas. Se trata de aquellas que se encuentran presentes al momento del nacimiento.  Se relacionan con alteraciones en el desarrollo de los huesos del feto durante el embarazo, las cuales son capaces de afectar la formación de una determinada articulación lo que finalmente lleva a que los extremos de los huesos no puedan mantener su unión entre sí. Suelen ocurrir con mayor frecuencia en la cadera.

Síntomas que acompañan a las Luxaciones

Estas dislocaciones se caracterizan por los siguientes síntomas:

  • Dolor muy intenso de aparición brusca.
  • Deformación de la coyuntura.
  • Limitación para los movimientos.
  • Inflamación.

Una forma de diferenciar una luxación de una fractura es que en la luxación la zona deformada se encuentra fija y es difícil de movilizar.  En casos de fracturas hay una movilidad anormal y al hacer los movimientos se puede sentir una crepitación de las estructuras. Cada caso de disolocación y fractura requieren primeros auxilios y tratamiento médico.

Daños asociados a las Luxaciones

Al ocurrir la salida de un extremo óseo de su normal ubicación en la una articulación, este se abre paso a su nueva ubicación través de los tejidos.

En primer lugar, debe atravesar los ligamentos más profundos que forman la cápsula articular y luego los ligamentos superficiales.  Para que esto ocurra, estas estructuras necesariamente deben desgarrarse o romperse.

Más superficialmente rodeando a las articulaciones se ubican los nervios y vasos sanguíneos, que pueden verse comprometidos por la lesión.  Es posible que las arterias y las venas se desgarren, lo que origina la colección de sangre en los tejidos produciendo un hematoma.

Los nervios, por su parte, pueden ser afectados lo que origina una lesion que puede producir pérdida de la sensibilidad, pérdida de la movilidad o la aparición de un dolor muy intenso o dolor neuropático.

Cuando los traumatismos son de gran magnitud, es posible que el extremo del hueso, no solo se desplace de su ubicación, sino que además se rompa originándose una fractura.

De esta manera, vemos que una luxación puede acompañarse por otras torceduras como los esguinces, golpes  vasculares, traumatismos nerviosos, hematomas y fracturas.

Tratamiento de las Luxaciones

Al ocurrir la pérdida de la alineación de una articulación, el tratamiento evidentemente se basa en volver a recuperar la arquitectura perdida.

Para esto puede llevarse a cabo un procedimiento de reducción de la luxación, en el cual mediante unas maniobras específicas se trata de llevar el hueso a su sitio. Cuando esto no se puede llevar a cabo, o bien cuando hay lesiones asociadas, la corrección de la luxación se lleva a cabo mediante la realización de una cirugía.

Tras una luxación, es necesario cumplir tratamiento con medicación analgésica y antiinflamatoria, debido a que son traumatismos muy dolorosos. Además, se hace necesario guardar reposo, por un lapso de tiempo que dependerá de su gravedad (de 3 a 6 semanas) e iniciar un plan de rehabilitación posterior para recuperar y fortalecer las estructuras que rodean a la unión y que están encargadas de darle estabilidad.

Tipos de Luxaciones

Pueden darse en distintas partes de cuerpo, en donde existan articulaciones. Cada una recibirá recibirá un nombre de acuerdo con el área afectada. Se clasifican en varios tipos, los cuales describiremos seguidamente:

Dislocaciones del hombro

El hombro es la coyuntura que tiene el mayor rango de movimiento, lo que hace que sea la que tiene el mayor riesgo de lesionarse.

La dislocación del hombro es una lesión que también se relaciona con traumatismos o esfuerzos bruscos al mantener el brazo rotado y separado del cuerpo.  Por lo general ocurre por la ejecución de deportes de impacto y de contacto entre ellos el rugby, baloncesto, la gimnasia y las artes marciales. Es posible que ocurra la dislocación del hombro al llevar a cabo movimientos de giro del brazo al cargar movilizar objetos o incluso durante el sueño.

Esta unión consta de dos articulaciones, una móvil que une al húmero con la escapula, llamada articulación gleno humeral y otra fija en la que se unen la clavícula con la escapula llamada articulación acromio clavicular.

Dislocación de la unión gleno humeral

Es el principal tipo de luxación que afecta al hombro. Se presenta cuando el extremo superior del hueso del brazo llamado húmero se sale de su lugar lo que por lo general ocurre al desplazarse hacia adelante.

Estas, son comunes en las personas que son muy laxas. Una vez que se presenta, es posible que ocurra la lesión de los ligamentos que unen el húmero a la escápula, al ocurrir esto el hombro queda inestable y puede luxarse de forma repetida.

La luxación del hombro es la que recurre con mayor frecuencia, en especial cuando ocurre por primera vez en la adolescencia.

Dsilocación de la unión acromio clavicular

En este tipo de herida, se separan la clavícula del acromion, este último es una prominencia de la escapula. La forma más frecuente de esta lesión es en la que la parte externa de la clavícula queda elevada.

Dislocación del codo

Otra articulación que suele luxarse con frecuencia es la del codo.  Es particularmente común en las personas jóvenes e inclusive en los niños.

La luxación del codo puede ocurrir en condiciones como al caerse y a colocar la mano para evitar lesionarse manteniendo el brazo extendido. También, es posible que ocurran al golpearse el codo en el suelo durante una caída de espalda.

Dislocacion de la muñeca

Es una lesión que ocurre comúnmente al sufrir una caída y apoyarse sobre la mano.

Tras el traumatismo se presenta dolor muy intenso, hinchazón y limitación para la movilización.

Dislocación de la cadera

Suele ocurrir por un único mecanismo: Un traumatismo directo de adelante hacia atrás cuando la cadera se encuentra en flexión.

Esto es común en los accidentes automovilísticos, en los que tras un impacto el cuerpo se desplaza hacia adelante golpeándose la rodilla contra el tablero del auto o con el respaldo de los asientos delanteros. Luego de este traumatismo no es posible mover la cadera y el muslo queda rotado hacia adentro, con la rodilla dirigida a la pierna contraria. Esto se conoce clásicamente con el nombre de “posición de la bañista sorprendida”

Esta luxación requiere primeros auxilios y solo se puede reducir con cirugía. Es posible que se acompañe por fractura de los huesos iliacos, lesiones del nervio ciático y la necrosis de la cabeza del fémur.

Luxaciones de la rodilla

En las uniones de la rodilla pueden resultar frecuente algú tipo de dislocación. Estas suelen abarcar la rótula, que se desplaza de su sitio producto de traumatismos directos. También, cuando se lleva a cabo un movimiento o un giro de la rodilla de forma brusca.

La luxación de la rótula es muy común, una vez que esta se desplaza vuelve fácilmente a su ubicación al extender la rodilla o llevar a cabo la contracción del músculo cuádriceps. La luxación de la rótula también se relaciona con la presencia de pie plano, ya que, esto hace que ocurra una desalineación a nivel de las piernas que facilita que la rótula se salga de su lugar.

Luxaciones del tobillo

Es una lesión menos común que los esguinces. Se debe a traumas directos durante una caída o un movimiento en falso al bajar una pendiente, bajar escaleras o practicar alguna actividad deportiva que involucre el salto.

Estas dislocaciones se ven favorecidas por usar un calzado inadecuado al practicar actividad física. 

Dislocación de los dedos

Los huesos de los dedos de las manos también pueden desalinearse, provocando una luxación interfalángica.

Puede suceder por traumatismos al colocar la mano para evitar una caída o en prácticas deportivas de contacto o en deportes con balón.

Tipos de Luxaciones acompañan a cada práctica deportiva

Según hemos visto, cada tipo de luxación obedece a un tipo específico de mecanismo.  Esto hace que exista la tendencia a un tipo particular de luxación con cada práctica deportiva, descritas a continuación.

  • Beisbol: Dedos
  • Ciclismo: Tobillo
  • Equitación: Cadera
  • Esquí: Cadera, codo
  • Fútbol: Rodilla
  • Gimnasia: Codo, muñeca
  • Hockey: Codo, hombro
  • Judo: Dedos, muñeca, codo
  • Rugby: Dedos
  • Voleibol: Dedos

En conclusión, todos podemos sufrir de una luxación. Sin embargo, las personas de edad avanzada y los niños suelen tener más riesgos, debido a caídas o tropiezos. Asi mismo, los niños que practican algún deporte de alto impacto, entre los que se cuentan fútbol y karate, entre otros. En este caso, se debe realizar un diagnóstico médico, mediante una radiografía, para determinar si existe alguna fractura, y aplicar los primeros  auxilios requeridos al presentar los primeros síntomas.

Dislocaciones más habituales.

Dra. Maria Paz De Andrade

Médico y Blogger especialista en Medicina Interna y Terapia del Dolor. Director del centro El Bienestar, grupo medico multidisciplinario especializado en rehabilitación física y terapia del dolor.