La crisoína: E-103 el colorante derivado del petróleo prohibido en europa

crisoína

La presencia de los aditivos alimentarios se encuentra en todos los productos alimenticios que ingerimos, sea evidente o no, ya que, su incorporación se ha vuelto imprescindible en la tecnología de los alimentos actuales.

La primera sensación en ser percibida en un alimento, que incluso influye sobre nuestra concepción sobre el sabor y el olor, es el color. Pero los alimentos naturales poseen un color que fluctúa según la estación en que ha sido recolectada  la materia prima con que está elaborado, como con los tratamientos tecnológicos que son aplicados en su procesamiento. Así que, para hacerlos atractivos a los consumidores, debe recurrirse a los colorantes artificiales.

Más aún, el color del producto puede ser determinante en el éxito o el fracaso comercial de un determinado alimento. Para lograr este efecto visual atractivo se pueden emplear sustancias obtenidas de fuentes naturales o elaboradas artificialmente por métodos físicos y/o químicos.

Hay que considerar que, no todas las sustancias colorantes son adecuadas para usar en la industria con fines alimentarios, ya que, algunas incluso pueden ser perjudiciales para la salud.

Qué es la crisoína (E-103)

Es un colorante de color amarillo intenso que pertenece a la familia de los colorantes azoicos. Los cuales corresponden a un grupo de compuestos sintéticos derivados del petróleo.

Sinónimos o denominaciones del E-103

Crisoína S, resorcingelb, crisoin dye, chrysoin resorcinol dye.

Fue prohibido desde el año 1978 en todos los países de la Unión europea. Hasta su prohibición era utilizado en repostería y heladería. En E.E.U.U. su empleo fue prohibido desde 1988.

Origen e investigaciones cientificas

En un inicio, se sustituyeron los colorantes naturales por los sintéticos, dada su mayor estabilidad a través del tiempo. Además, de sus menores costos de elaboración. Actualmente, y en la medida que la tecnología y los costos lo permiten, se emplean colorantes naturales en lugar de sintéticos. Ya que, existe una presión importante por parte de los consumidores por la alimentación cada vez más natural, a la par del conocimiento y toma de conciencia en cuanto a la toxicidad de muchos aditivos sintéticos.

Salvo que se indique lo contrario, no pueden agregarse colorantes (ni siquiera aquellos legalmente aceptados) a los alimentos que no sean sometidos a tratamientos que modifiquen su estado inicial. Este es el caso de la carne cruda, ya sea entera, picada o en trozos.

Las investigaciones siempre han demostrado que ciertos aditivos y preservativos sintéticos causan problemas graves de aprendizaje, comportamiento y efectos negativos sobre la salud de nuestros hijos. Los estudios demuestran que los casos de niños con trastornos como hiperactividad o déficit atencional no solo se relacionan con la gran cantidad de azúcar que comen, sino también debido al alto consumo de productos que contienen diversos químicos, especialmente conservantes y colorantes.

En el afán de hacerle más atractivos ciertos alimentos a nuestros hijos, caemos en la trampa de comprar productos coloreados de forma artificial, cargados de aditivos colorantes, perjudiciales para la salud.

Se advierte que más de 60% de las golosinas y  alimentos industrializados –dirigidos especialmente a atraer el interés de la población infantil- están elaborados con colorantes que son sustancias derivadas del petróleo que sirven como colorantes y que provocan graves daños a la salud de los niños. Entre ellos, el déficit atencional o hiperactividad en niños.

Además, quienes padecen estos cuadros sufren una exacerbación de la sintomatología. Algunos de estos compuestos ni siquiera aparecen en la etiquetas, de las cuales se contabilizaban hasta unas 2,500 sustancias.

La ley varía mucho de un país a otro, hecho que indica que incluso los científicos no se ponen de acuerdo sobre los efectos secundarios que ocasionan en el cuerpo humano. Así que, podemos encontrar que en los países nórdicos están prohibidos casi todos los colorantes sintéticos, mientras tanto, en otros países esos mismos cuentan con autorización.

Usos del E-103

Se emplea en productos de pastelería y helados.

Posibles efectos

En pequeñas dosis se asocia con una posible hiperactividad en niños. En cambio, en grandes dosis es un liberador de histamina y puede aumentar los síntomas de enfermedades como asma y producir cuadros dermatológicos comourticaria, eczemas e insomnio.

Esto se debe a que es un colorante azoico puede ocasionar intolerancia en las personas que son alérgicas al ácido salicílico. A largo plazo puede ser cancerígeno, por lo que se considera su nivel de toxicidad: alto.

Su depuración o eliminación de la crisoína desde el organismo se realiza, en primer lugar, suprimiendo la ingesta de los alimentos que lo contengan, si bien puede tardar un tiempo, dada su capacidad lipofílica, que implica su acumulación en los tejidos grasos del organismo, como algunos de reserva, si bien hay que considerar que el tejido adiposo es de un metabolismo activo, que se renueva constantemente.

Cómo se puede reemplazar el E-103

Si sueles usar algún tipo de colorante en tus alimentos, como por ejemplo, en el arroz, debes asegurarte de que es el auténtico azafrán, o en su defecto, cúrcuma de origen natural y no una imitación, con síntesis artificiales de por medio. Si bien el azafrán puede ser más oneroso, comparativamente con el empleo de los de origen artificial, sus beneficios para la salud son muy valiosos y ampliamente reconocidos.

Existen otros aditivos que aportan color a los alimentos y son de de origen natural, pudiendo sustituir la crisoína, el betacaroteno, achiote, la cúrcuma o el muy apetecido azafrán.

Consideraciones finales

A fin de conseguir mayor aceptación por parte de los consumidores, las empresas de productos alimenticios utilizan una serie de artilugios para concitar la atención de los potenciales clientes, que lamentablemente, la mayor parte corresponde a niños -secundados por sus padres- que buscan ingerir alimentos sabrosos, de consumo rápido, atractivos de aspecto y generalmente, de bajo costo.

Si bien, los alimentos envasados aportan rapidez y facilidad en su uso, el consumo de aquellos considerados “chatarra” constituyen un serio problema de salud para la población infantil, especialmente, susceptible a los productos químicos nocivos que contienen, que ocasionan múltiples trastornos y enfermedades que no siempre logran ser relacionadas con los aditivos alimentarios, dado el desconocimiento que aún existe entre la población general.

Sin embargo, pese a esta “superabundancia” actual de información, que muchas veces, sólo logra confundirnos y terminar creyendo que son engaños o desestimando la información por una cuestión de conveniencia.

Vídeo:

Observa el siguiente video para saber más

 

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